>“FOR A MINUTE THERE I LOST MYSELF, I LOST MYSELF” – Radiohead en Buenos Aires

Publicado por BritNoise 28 marzo, 2009 2 Comments 12 visitas

>Por Cynthia Schaerer – Enviada especial de Brit Noise

Más de 30 mil espíritus vivientes aguardaban con ansias la entrada de la calurosa noche en la ciudad de Buenos Aires. Eran las 16hs. cuando masivamente miles de fanáticos argentinos y extranjeros -en gran cantidad paraguayos- luciendo sus mejores y preciadas remeras del grupo ingresaban a las instalaciones del Club Ciudad, ubicado a pocos minutos del centro de la capital, en Núñez. Allí fue montado el gran escenario repleto de tubos luminosos colgantes y dos pantallas gigantes en los costados donde por primera vez los cinco músicos de Oxford harían un recorrido por sus sublimes, melancólicas, profundas y enérgicas canciones, pertenecientes a sus siete álbumes de estudio.

El repentino silencio no duró ni dos minutos, el club estalló en gritos y aplausos cuando el público se percató que los integrantes de la banda inglesa ya se encontraban sobre el escenario. El sonido de la batería electrónica y percusiones de 15 step fue el primer contacto de Radiohead con sus seguidores quienes quedaron pasmados y con la boca abierta. En definitiva, esa primera reacción fue la que permaneció durante las más de dos horas que duró el concierto.

De su última y exquisita placa discográfica “In Rainbows” (2007), dieron un salto hasta su emblemático disco “Ok Computer” (1997) para nuevamente someter al público a un estallido interestelar con Airbag.

Luego del “muchas gracias” de Thom Yorke, de las estalactitas irradió un intenso color azul; cuando Ed O’Brien y Jonny Greenwood se apoderaron de sus tambores la gente se preparó para cantar con todas sus fuerzas… “Just ’cause you feel it doesn’t mean it’s there”. A partir de ese momento, ya no quedaban dudas sobre la calidad vocal e interpretativa de Yorke. Radiohead suena en vivo exactamente tal cual se los escucha en sus discos. No es una ilusión es real y cruelmente estremecedor.

A “There There” lo acompañó la atmosférica e introspectiva “All I need” (In Rainbows), sobre una base simple y efectos sutiles de la mano del multi-instrumentista Jonny, Thom haciendo del micrófono una extensión más de su cuerpo se entregó al tema y las personas lo acompañaron coreando: “You are all I need, you are all I need, I’m in the middle of your picture, lying in the reeds”.

Un rato después, para sorpresa de muchos, apareció la conocida voz distorsionada y el inconfundible bajo de Colin Greenwood en la canción que da nombre al cuarto disco de la agrupación “Kid A” (2000). Sin embargo, fue en el primer acorde de la guitarra electroacústica roja de Thom cuando la piel de los fanáticos comenzó a erizarse. Karma Police (Ok Computer) fue uno de los temas más cantados de la noche.

La triada de medio tiempos fue completada con “Nude” (In Rainbows). El mágico y celestial registro de Thom una vez más cautivó al público quienes quedaron atónitos ante su perfecto dominio vocal.

Tras pisar tierra nuevamente y escuchar Weird Fishes/Arpeggi (In Rainbows), un impresionante juego de luces dio pie a la entrada del bajo y del “Everyone, Everyone around here”. The National Anthem no solo voló la cabeza a todos, sino efervesció la sangre del lead singer con sus desenfrenados y esquizofrénicos movimientos.

De esa forma, transcurrió la velada inolvidable para aquellas personas que pudieron asistir a la presentación. Cabe mencionar que una actitud lamentable y tercermundista se registró durante el concierto. Un hombre de nacionalidad argentina arrojó su calzado hacia el escenario que impactó contra el rostro de Thom Yorke, quien con una actitud humilde y profesional ni siquiera se inmutó ante el hecho.

La puesta en escena fue impecable y afortunadamente no sufrió ningún desperfecto técnico. Definitivamente, Radiohead demostró a las demás bandas cómo se debe tocar en vivo. No en vano es una de las agrupaciones más influyentes y reverenciadas en el mundo del rock desde su aparición a principios de los 90.

Con la misma intensidad y profesionalismo, la banda fue alternando sus canciones con los matices acústicos, rockeros y electrónicos. The Gloaming (Hail to the Thief, 2003), No Surprises (Ok Computer), Pyramid Song (Amnesiac, 2001), Street Spirit (The Bends), Jigsaw Falling Into Place (In Rainbows), Idioteque (Kid A) y Bodysnatchers (In Rainbows).

Luego, Ed O’Brien –con un español perfecto- en nombre de la banda dedicó a los argentinos “How to Disappear Completely” (Kid A) en memoria de los desaparecidos y asesinados durante la dictadura que se recordaba en la fecha. Tras las ovaciones, le siguió Videotape (In Rainbows), Paranoid Android (Ok Computer) -otro de los temas más cantados y aplaudidos-, House Of Cards (In Rainbows), Reckoner (In Rainbows), Plant Telex (The Bends), Go Slowly (In Rainbows), 2+2=5 (Hail to the Thief), Everything In Its Right Place (Kid A) y el retorno de Creep (Pablo Honey, 1993) desde las cenizas.

Aquellos que fueron tan solo por curiosidad o porque conocían únicamente sus éxitos comerciales tal vez se habrán llevado una desilusión al no escuchar High & Dry o Fake Plastic Trees. Sin embargo, para los amantes de la banda el playlist sin lugar a dudas habrá resultado equilibrado y por si fuera poco hasta con gratas sorpresas.

Si falta algo para acotar, únicamente resta llenar de buenos calificativos al álbum In Rainbows, cuyos temas cuentan con elementos similares a canciones de todos sus discos anteriores. Una forma efectiva de crear y experimentar sin perder su inconfundible identidad.

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